lunes, 24 de febrero de 2014

Josep Lluis Sert, España, (1902-1983). Casa Sert

POR: FAUSTO ALEJANDRO LÓPEZ ARGOTE



Un lugar perfecto para un romántico.


Seguramente el retrato de Mt Auburn Street corresponde a un pasaje de la vida cotidiana de la ciudad de Cambridge durante la década de los 50s. Tal como lo vemos en la imagen la ciudad aparece llena de vida, apacible pero en constante movimiento. Sin duda una típica ciudad Estadunidense posterior a la posguerra. Con un optimismo basado en la economía. Una ciudad abierta al público con un primer piso siempre al servicio de quien lo necesite y justo en sima de este una fachada que apenas nos deja intuir su uso. En su mayoría un ladrillo rojizo típico de las construcciones del lugar.

Construcciones como varias sedes de la Universidad de Harvard, alma mater no solo de Massachusetts sino de todo estados unidos, una de las más respetadas universidades del mundo entero.

Es la universidad quien le da vida a la ciudad, la razón de ser de esta, que se dispone para una abundante población de jóvenes paseando por las aceras descubriendo a profundidad las humanidades, las ciencias, las artes y la arquitectura. Seguramente bien la describe el autor del libro de imágenes en donde aparece esta fotografía: “whent it was special (an even had mug and muffin)”1, una frase nostálgica que representa el rigor de la vida cotidiana en un determinado momento. 

Es esta la ciudad justa para un romántico como José Luis Sert, quien después de viajar por Europa y Latinoamérica bajo la batuta de Le Corbusier, encuentra en esta ciudad el lugar propicio para desenvolverse como profesional de manera autónoma y entregar a otros todo el conocimiento adquirida durante su amplia experiencia.

No solo se sintió a gusto con el ambiente bohemio e intelectual de la ciudad sino que a mi parecer le recordaba a su Barcelona natal, a la que por cuestiones de tipo político no volvería sino hasta pocos años antes de su muerte. 

Pero esta imagen no representa solamente un momento histórico, sino un lugar, que como lo mencione anteriormente está en constante movimiento. Y es el mismo Sert el encargado de transformar el espacio, de manera que lo que vemos en esta imagen que guarda ese pedazo de tiempo, sea hoy el presente que el pasado nos entrega y el motivo de la nostalgia de quienes vivieron, esa época.





[1] DIRTY WATER. (2011). “Time Machine: Harvard Scuare whent it was sapecial (an even had a mug and muffin)”.
http://bythebanksoftherivercharles.blogspot.com/2011/01/time-machine-harvard-square-when-it-was.html



La casa moderna.


En términos generales no puedo negar que la casa es sencilla, pero la sencillez es la razón por la que esta casa se le da importancia, ya que detrás de esa aparente simplicidad se encuentra un mundo de instantes momentos en los que es muy probable que el sujeto que habite la habite perciba. 

Es sin duda la luz es protagonista, pero es la sombra la que matiza, no es una dualidad, es un conjunto armónico, como el patio principal y las habitaciones; a pesar de ser dos cosas que descritas con el lenguaje verbal son distintas en la arquitectura de la casa se condensan en una sola, convirtiendo el patio en habitación y la habitación en el espacio en el cual me resguardo pero desde el cual percibo la belleza de ese lugar que se encuentra en el exterior.

Pienso en este momento que me gustaría estar sentado en la sala al calor de la chimenea, mirando hacia el patio central esperando como el ocaso me deja ver la belleza de su transición plasmada en el espacio. O tal vez sentarme a la sombra del árbol que allí se encuentra a leer un libro.

Sert describe el carácter de la casa como introvertido, dice que tras la fachada austera de la casa a penas se intuye lo que sucede al interior. La vida; las costumbres, los ritos, lo rutinario y lo espontáneo, las cosas propias de cada familia.

Pero no es simplemente el habitáculo familiar, un lugar que le proporciona comodidad y confort, es además un lugar hecho para la contemplación, para meditar, alejado del ruido constante le la calle. Quizás se acerca a su propia descripción cuando lo compara con un convento.

Es posible que un análisis más detallado de esta casa vaya dirigido hacia la materialidad, las texturas o hacia como la orientación de los espacios al interior de la casa están dispuestos para capturar la luz de manera especial. Tal vez sea esa la dificulta más clara en el análisis que un estudiante como yo puede hacer acercar de la casa Sert; el poder tener un contacto directo. 

El descubrir la casa a través de los sentidos sería lo más apropiado para entenderla a fondo, los es sin duda en el estudio de cualquier hecho arquitectónico y creo que esa es la mayor dificultad de este análisis que hice de la Casa patio de José Luis Sert.






La casa patio de José Luis Sert.


La Casa Sert construida de 1957 a 1958 en Cambridge, Massachusetts, en un predio cedido por la universidad de Harvard totalmente plano que conforma un esquina, tiene un carácter introvertido, de alguna manera en respuesta a su condición de exiliado que, como según proponen algunos, no le permitía habitar abiertamente el lugar que le tocaba vivir y en cambio decidiera hacer del patio el tema principal del proyecto en respuesta a sus raíces mediterráneas.

Recordemos que esta casa que Sert diseña, la hace para sí mismo y se basa en las propuestas que ya ha venido trabajando desde hace algún tiempo atrás en distintos planes urbanísticos en Latinoamérica, específicamente en países como Brasil Colombia y Perú. Sert argumenta su propuesta, en un momento en el que el costo de la vivienda aumenta diciendo que “cuanto más caros y más escasos van siendo los terrenos en las zonas urbanas más atención deberíamos prestar a los tipos de casas mediterráneas con patio (…) las razones son bien sencillas: colocando unas vallas prácticamente en sima de los límites de la parcela se aprovecha mejor un terreno que ha pasado a ser muy valioso. A demás, tanto los espacios interiores como los espacios exteriores son más privados y tranquilos. Y por último, todas las habitaciones pueden tener vista agradable, independientemente de lo que haya más allá de los muros.”2

De esta manera Sert propone una casa en la que la planta está subordinada a un patio interior. Consta de dos ingresos, el principal y el de servicio, este último directamente conectado al estacionamiento, cuya ubicación uno respecto al otro es opuesto; mientras el acceso principal se hace por la fachada más amplia de la casa el acceso de servicio se ubica en el costado opuesto colindando con la casa vecina. El ingreso principal se hace desde la acera peatonal por un pequeño camino pavimentado que corta un antejardín en césped hasta la puerta principal que esta sobre la fachada, un par de metros retrocedida del paramento urbano. Al ingreso, ya en el interior hay un pasillo amplio que funciona como recibidor y a la vez contiene la biblioteca. La primera vista Al ingreso sin embargo es la del patio principal, el tema de su obra.

Una vez se ingresa al corredor el arquitecto propone dos opciones: a la derecha el área social compuesta por la sala y el comedor uno seguido del otro y únicamente divididos por la chimenea cuya hoguera da a la sala. Desde la sala se puede contemplar el patio principal de manera completa gracias a una puerta ventana acristalada que a su vez permite un ingreso adecuado de la luz al interior del espacio. La casa se construye con dos patios secundarios adicionales ubicados en los extremos del lote que proveen de una iluminación y ventilación constante el interior de la casa. El primero se relaciona directamente con el comedor en este se encuentra un comedor auxiliar lo que me indica que su uso debe ser permanente durante la época de verano.

Por el lado izquierdo del pasillo al cual se ingresa se encuentran los dormitorios. En primera instancia se encuentra un cuarto pequeño cuyo volumen sobresale de la fachada principal y que perteneció a la hija del matrimonio Sert, posteriormente se encuentra el dormitorio principal seguido de un estudio y un cuarto de servicio. Cada cuarto tiene su baño privado.

Del otro lado el ingreso principal se encuentra la cocina flanqueando el patio por los cuatro lados y equilibrando la casa, de manera que mientras esta puede ser recorrida entorno al patio principal, en la práctica se encuentran a un lado mientras la familia recorría los demás espacios comunicados entre si entorno a este espacio vacío central, lo cual hace que la casa, pese a ser un único espacio habitacional, pueda contar con espacios autónomos, pudiendo desplazarse de un lugar a otro de manera independiente. Esto constituye un balance y un equilibrio que muchos autores rescatan.

El resultado de la casa al exterior es una fachada austera, carente en su mayoría que esté pasando algo en su interior. Sus muros son en ladrillo rojo al exterior, mientras que en su interior la casa es completamente blanca, según el mismo Sert: “al estilo de una gabardina reversible”, o como otros han querido interpretar: “como si quisiera unir el muro europeo y el muro americano”.

La vida dentro de la casa se da en el ámbito del cargo que en ese momento ostentaba José Luis Sert como decano de la Facultad de Diseño de la Universidad de Harvard. Una ajetreada vida social que les permitía a Sert y a su familia aprovechar todos los espacios de la zona social en las repetidas reuniones que organizaba en su casa.

Sert lo describe así: “Todos los patios están íntimamente relacionados con la habitaciones que se abren a ellos, de manera que las prolonguen visualmente y en la práctica. Los muros protegen los patios interiores haciéndolos utilizables incluso en días ventosos o fríos. La vegetación crese mejor en ellos que en espacio abiertos” (…).

“Si cerramos la parcela podemos conformar los espacios exteriores inmediatos a nuestro gusto. El posible desorden que veamos será nuestro desorden, que siempre es más fácil de tolerar… Los patios pueden tener un carácter muy valioso. El de la sala de estar puede tener un lugar para sentarse, una piscina y un árbol gran de que florezca para que nos recuerde el paso de las estaciones. El patio de los dormitorios plantas de flores o hiervas aromáticas (como los antiguos claustros de los conventos) y un solárium. El patio de la cocina puede tener un lugar al aire libre, debidamente pavimentado. El patio de los niños debería resistir el desgaste de sus juegos constantes. Todos estos pequeños patios son fáciles de mantener sin necesidad de servicio.

Con el mismo repertorio de espacios una casa de una sola planta es más interesante que una de dos plantas, porque se pueden obtener vistas más largas a través de distintas estancias, ya que todo se encuentra en el mismo nivel. También se garantiza mayor intimidad y los alicientes de vivir a ras de tierra que ningún apartamento podría ofrecer. 

Una casa de una sola planta tiene, además, las ventaja de permitir una diversidad de alturas de techo entre las diferentes partes, así como en forma de cubierta. Se pueden utilizar lucernarios que hoy tienen nuevas posibilidades con la utilización de materiales plásticos. Este tipo de casa da una solución más individualista al habitar, pero de un individualismo educado, contenido dentro de sus muros. Como la casa mira hacia adentro en vez de manifestarse hacia afuera, no es necesario que la fachada sea muy expresiva. Las fachadas pueden ser vallas anónimas tras las cuales pal-pita un mundo diverso que cada familia construye por y para sí misma”1. 



1 JAUME FEIXA. (1997). “La reinvención del patio por José Luis Sert”. Barcelona: Revista DPA. Departament of Projectes Arquitectònics. ETSAB UPCL. 40-43.
2 STEPIENYBARNO ARQUITECTOS. (2009). “Casa patio Sert Cambridge 1958”. Publicado en la su blog http://www.stepienybarno.es/blog/2009/11/05/casa-patio-sert-en-cambridge-1958/



El hombre objeto.

José Luis Sert se reconoce clara mente en su obra, es casi que su piel, como la mayoría de los maestros de la arquitectura, su mismo trabajo es su carta de presentación. Observar su obra es reconocer en ella, además, la influencia de Mies, de Wright y de alguna manera de Gropius, pero sin duda alguna en su obra se reconoce la influencia de Le Corbusier, con quien compartió gran parte de su carrera como profesional.

La silla de brazo o silla roca es uno de los pocos muebles que pude encontrar del seguramente variado repertorio de elementos diseñado, sin embargo en ella se condensa su estilo: La silla es esta echa en madera cubierta con un barniz negro tien un cojín sin ningún tipo de reborde en un color grisáceo. Y un espaldar de las mismas proporciones del cojín pero más delgado. 

Esta es la escénica de su obra los diseños austeros limpios pero confortables, tanto que solo se descubren acercándose a estos. La silla casi que trae a la mente su rostro enmarcado con sus gafas, de marco grueso detrás del cual se encuentra su tez blanca. 

Y es muy fácil compararla con la casa en esa dualidad en la que su parte más se presenta en un color oscuro y su interior es de tonos claros. 

Un diseño limpio como la mayoría de su obra, con pocos gestos, exóticos. Un lugar acogedor, confortable pero sin perder lo conmovedor.      




Collage.




2 comentarios:

  1. buen dia:
    Soy estudiante de arquitectura, y como proyecto tengo que representar la Casa de Sert en maqueta- Lo que quería saber es si tendrías dibujado el corte de ésta misma, y si tiene la medidas seria aun mejor!!!
    Muchas gracias.Besos

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  2. muy buena descripción...se enriquecería mas con fotografías...pero muy buen trabajo!....

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