lunes, 24 de febrero de 2014

MAISON PARTICULIÉRE - THEO VAN DOESBURG

Nombre del Proyecto: Maison Particuliére

Nombre del Autor: Theo Van Doesburg 

Por: Julian Gil

De Stijl y la Maison particuliére.


En las dos primeras décadas del siglo XX, las vanguardias artísticas intentaban dar a conocer su pensamiento de lo que creían correcto, sus ideales, y su forma de ver el estado actual de la sociedad y en general de la sociedad misma. Theo van Doesburg y Cornelis van Eesteren hacen parte de una de esas corrientes vanguardistas: De Stijl (El Estilo).

La imagen corresponde a la Maison particuliére en 1923 como un ejercicio de exploración hacia las ideas que el grupo estaba desarrollando pero que al fin no pudo ejecutarse, fue propuesto como una colaboración entre el pintor (van Doesburg) y el arquitecto (van Eesteren). En ella se puede apreciar algunas de las características de dicha vanguardia; el uso de ángulos rectos y de los tres colores primarios. La axonometría nos muestra como las partes de la vivienda tratan de salirse de la configuración básica de un prisma, conformando unas figuras que se superponen unas a otras, entrando y saliendo de las fachadas. No hay una fachada plana o predominante y en la planta inferior parece que los límites de interior y exterior no están demasiado marcados. Parece que se hubiera conformado a partir de un eje central (el “cubo” de la parte superior, pintado por partes de color rojo) desde el cual se proyectan las demás partes de la casa. Esto ya contradice la forma de proyectar de las tradicionales escuelas de arte, ya que como afirma Peter Wancke, “la casa representa un ejemplo de construcción que no ha crecido de afuera para adentro, sino al contrario ha ido ocupando su entorno a partir del interior”¹. Tal vez ésta es también una manifestación de la visión de la sociedad que los artistas de El Estilo querían llegar a tener, una sociedad más abierta y de cara a los demás, menos cerrada, teniendo en cuenta el ámbito en el cual enmarcada esta vanguardia (el periodo entreguerras). A su vez los nuevos materiales como el concreto y el vidrio son cada vez más usados,  plantean nuevas construcciones menos pesadas que no confinan el espacio de una manera tan brusca, sino que al contrario parece que solo lo estuvieran enmarcando, dejando escapar en algunos casos, como en las terrazas, las cubiertas y las zonas comunes un poco de ese espacio, para comunicarse con el exterior.

Es una lástima que este proyecto no se hubiera construido, pero es un ejercicio interesante dado que abre las posibilidades a otros artistas de mostrar su producción, como en el caso de Rietveld y la Casa Schröder un año después, convirtiéndose en objeto de las escuelas de arquitectura alrededor del mundo.


Theo Van Doesburg y Cornelis van Eesteren
Dibujo Axonométrico de la Maison Particulière, 1923
La Haya, Instituto Holandés para la Herencia Cultural

Un Taller de Arquitectura.

Van Doesburg y Van Eesteren se encuentran en su taller en Francia y  miran detenidamente el proyecto en el que han trabajado para presentar en la exposicion de Rosenberg, en 1923.
Concentrados, parece no importarles lo que hay a su alrededor, ya han usado lo que les ha servido y se concentran solo en el modelo de La Casa particular. Al fondo se encuentra colgada, como cabecera de estos dos personajes una representacion abstracta del espacio que quieren exaltar con sus maquetas. A modo de cenefa, una serie de fotografias de varias tematicas parecen servir de inspiracion y guia a los artistas: imagenes de modelos volumetricos, un vehiculo sin capota, una imagen de una calle en una ciudad, lo que parece ser un retrato de varias personas charlando alegremente en un espacio acogedor.

Un rollo de papel recostado sobre una de las paredes del iluminado taller donde parece que se trabaja a con una buena iluminacion, justo sobre el la representacion axonometrica del proyecto en el que recaen sus miradas, como tratando de saber como sera este espacio o aquel y si lo que habian planeado toma forma como ellos lo esperaban.

Fumando, parecen haber tomado un momento de su arduo trabajo, para contemplar lo que seguramente les ha costado varias horas de realizar y comprobar que estan haciendo bien las cosas. Van doesburg observa de forma seria su trabajo, mientras que van Eesteren, un poco mas relajado, cambia su expresion a una menos severa sin dejar de observar el objeto que los desvela.

Por el piso, pedazos de material usados y sin usar, como las tipicas escenas de que a diario se ven en la Escuela de Arquitectura antes de una entrega,  en la que todo el mundo importa poco, solo se vive para la culminacion del proyecto, todo lo demas puede esperar. No parece una oficna correinte con escritorios, lamparas y herramientas de dibujo, parece mas bien una bodega donde se transforman materiales, como una especie de taller de artesanos, tal vez por la orientacion que Theo van Doesburg le daba a su trabajo, mas hacia la exploracion que al negocio.Un banco de trabajo y herraminetas de carpinteria parece contradecir la imgen de el arquitecto de la epoca que tras unas gafas de montura gruesa y con un lapiz en la mano imaginaba y planeaba sus proyectos; y a pesar de esto, no pierden la ocasión de vestir elegantemente.El contraste de tonos claros y oscuros de la fotografia hace pensar que las dos personas retratadas parecen querer hacer combinar la ropa con su entorno de paredes blancas con los terminados del piso y los muebles en los que se estan apoyando de tonalidades mas oscuras.

Este equipo de trabajo conformado por un Van Eesteren mas joven que el pintor Van Doesburg parece complementarse, no solo en las ideas sino tambien en los constrastes (Van Eesteren es ingenero y arquitecto y Van Doesburg es pintor y artista autodidacta). Con sus conocimientos recien adquiridos del arquitecto constructivista El Lissitzky, ve en su joven colaborador una persona en la que continuar con sus exploraciones en arquitectura. Con el trabaja durante todo un año, influenciando a otros arquitectos en el uso de sus representaciones axonometricas y obteniendo asesorias de muchos otros arquitectos como en el caso de Gerrit Rietveld, que los ayuda a diseñar el Hotel. Lamentablemente solo puede dejar un legado en papel puesto que sus ideas jamas se pudieron construir, pero indudablemnte deja un legado en el que fue mas importante la experimentacion y el relativo fracaso de este proyecto para pasar a la historia.

Fotografia.
Anonimo.1923.
Théo van Doesburg (derecha) y C. van Eesteren (izquierda) trabajando en sus modelos arquitectónicos (Casa Particular) en su estudio en París.
Instituto Holandés de Arquitectura


Van Doesburg, De Stijl y la Arquitectura.

En 1931 el artista Theo van Doesburg muere el 7 de marzo, poco después de ver terminada la casa que el mismo diseño. Pintor, diseñador, teórico, arquitecto,  fue un artista completo que dejo su huella en la historia del arte moderno, desde que en 1917 en compañía de otras importantísimas figuras del arte, como son Mondrian, Van der Leck y Huszar publicaron sus pensamientos y principios en la revista De Stijl, que a su vez sería el nombre con el que estos artistas se identificaran como grupo.

En un principio van Doesburg empieza su formación como pintor, pero a medida que pasan los años, se da cuenta que la labor de un artista tiende a ocupar distintos ámbitos de la profesión como tal, es decir no solo una rama del arte es abordada, sino que por el contrario, las distintas ramas se van uniendo para formar un artista integral. Teniendo en cuenta estos no es raro saber que hacia el final de la su vida, Van Doesburg era considerado, pintor, escultor, escritor y arquitecto. Puesto que su faceta como arquitecto es la que más me llama la atención, voy a centrarme en algunos hechos y actitudes que tomo frente a esta rama y como su afiliación a De Stilj lo influencio y guio a lo largo de su carrera.

En de Stijl, los pintores tuvieron vía libre para la experimentación de las formas geométricas puras y la abstracción, hasta tal punto de que Sergio Polano, profesor del instituto de Análisis Critico e Histórico de Venecia afirme que: existe (De Stijl) en un espacio incierto, en un espacio que se extiende desde la metrópoli de sus orígenes a la metrópoli de su destino, en otras palabras, se convierte en un objetivo inalcanzable[1].Y en el ejercicio se evidencia esto, puesto que las exploraciones más interesantes del arquitecto, se quedaron como modelos teóricos, dadas las limitaciones propias de la arquitectura, en cuanto a materialidad y espacialidad, características ajenas la ámbito del pintor. Tal vez por esto, la relación en un principio de Van Doesburg con la arquitectura se limitaba a ser un poco teórica, motivada por su todavía desconocimiento de esta rama (Van Doesburg no tuvo ningún tipo de formación artística, fue autodidacta en cada una de las ramas en las que ejerció), y no sería tal vez hasta que entro en contacto con otros arquitectos  como Oud y Van Eesteren que hizo sus mayores aportes a la arquitectura.

La concepción neoplastica del plano, trajo consigo un cambio significativo en el modo de ver la arquitectura, puesto que la unidad mínima ya no era el cubo cerrado, que imposibilitaba la exploración del espacio, y lo limitaba a eso, un cubo y nada más. El plano en cambio, permitía el juego de encajes en los cuales el arquitecto configuraba un espacio, sin las barreras limitadas y rígidas, sino más bien daba paso, a un espacio que estaba contenido, pero que se fugaba, disolviendo la sensación de confinamiento estricto que el volumen producía. Además, con la llegada de los nuevos materiales como el concreto armado, el vidrio y el acero, el arquitecto podía hacer uso de sus características técnicas y superar las limitaciones propias de los elementos considerados “naturales”, como el ladrillo y la piedra. Estos nuevos materiales ya echaban por tierra la afirmación


[1]   De Stijl : 1917-1931 visiones de Utopía, Jaffé, Hans. Madrid, Alianza Editorial, 1986. Página 87
 de Mondrian de 1918 cuando dice que “la arquitectura está condenada por su naturaleza a tener un aspecto más o menos natural, porque no es plástica plana, sino corporal”[1]

Hacia principios de los años 20, Van Doesburg entro en conflicto con otro artista reconocido que hacia parte de De Stijl, debido a divergencias en el pensamiento relativo a la arquitectura, como la tridimensionalidad, que en palabras de Van Doesburg, para Mondrian no existía, dado que cuando pintaba en su taller, lo hacía en un plano, y esto se quedaría en el ámbito de la bidimensionalidad. Estas líneas de pensamiento marcarían la partida de Mondrian del grupo, que ya para estas fechas dependía de un único líder solitario, que buscaba un espacio para difundir su “veneno”, como el mismo decía y que lo llevo hasta la Bauhaus de Gropius, donde paso un tiempo dando clases a alumnos y profesores. Al parecer por su carácter crítico hacia las formas de enseñanza que se daban en la Bauhaus no duraría mucho tiempo, dado que se oponía firmemente a creatividad individual y a la espontaneidad que le eran opuestos a s visión de obra de arte colectiva y anónima. En 1925, Van Doesburg escribe sobre la falta de orden y la carencia de dirección que reinaba en la Bauhasu cuando el la visito, refiriéndose al hecho de que cada persona era libre de trabajar como se le ocurriera, produciendo solamente excesos.[2]


Ya 1923, cuando el galerista Leonce Rosenberg le propone una exposición de arquitectura, es cuando inicia la colaboración con el arquitecto holandés Cornelis Van Eesteren y se producen sus tres proyectos teóricos, aplicando sus postulados del neoplasticismo. Van doesburg, que era un fuerte defensor de las técnicas precisas para la producción, utiliza un sistema de proyección nuevo, aplicando la axonometría 45º, permitiendo que la representación pase  a reflejar en simultaneo las tres dimensiones. Este nuevo sistema de proyección influyo en gran manera a los artistas de la Bauhaus (en la oficina de Gropius había un mural de su propia oficina dibujado con el sistema de axonometría a 45º) además que sirvió como plataforma para la exploración de las llamadas Contracomposiciones. Los tres proyectos presentados fueron una clara exploración estética, que buscaba demostrar que el neoplasticismo podía aportar a la arquitectura moderna, por otro lado, la desmaterialización y la liviandad que proponían con el uso de los nuevos materiales daban a los proyectos un carácter único e innovador a las propuestas, sin embargo, estos proyectos no pasaron de la exploración, dadas las críticas que surgieron por su evidente carácter experimental y estetetico. Lamentablemente ninguno d ellos tres proyectos fue construido, además que a partir deeste punto Van Doesburg dejaría a un lado su faceta de arquitecto, participando como colaborador en alguno proyectos, y no la retomaría hasta años más tarde cuando diseña su casa en Meudon, Francia en 1929-30. Irónicamente, este último diseño del artista se alejaría de la estética y los planteamientos de De Stijl, para acercarse más a lo que años atrás estaban tratando de evitar, dado que la casa es un prisma rectangular, volviendo así al concepto del volumen.

Van Doesburg fue un personaje de contrastes, sus críticas a la falta de orden, a pesar de ser un autodidacta, su rompimiento de relaciones con la persona que lo introdujo en el mundo del neoplasticismo, sus producciones artísticas finales (pinturas basadas en los ritmos de la matemática) y su ultimo diseño arquitectónico, suponen un carácter al que la última palabra nunca estuvo dicha; tal vez por eso siempre se estuvo redefiniendo y renovando para quedar en la historia como uno de los grandes artistas modernos.



[1]   El espejo del orden : el arte y la estética del grupo holandés de Stijl, Castaño, Charo. Madrid, Akal. 1997. Página 168
[2]   El espejo del orden : el arte y la estética del grupo holandés de Stijl, Castaño, Charo. Madrid, Akal. 1997. Página 71

LINEA DEL TIEMPO


PLANOS Y MAQUETA










BIBLIOGRAFIA





1.

Warncke, Carsten-Peter. El arte de la forma ideal De Stijl 1917-1931. Koln; Benedikt Taschen, 1993.
Jaffé, Hans L. De Stijl 1917-1931. Londres; Thames and Hudson, 1970.

3


El espejo del orden: el arte y la estética del grupo holandés de Stijl.Castaño, Charo. Madrid, Akal. 1997

El arte de la forma ideal de Stijl : 1917-1931. Warncke, Carsten-Peter. Koln, Benedikt Taschen, 1993

De stijl. Overy, Paul. New York, Thames and Hudson, 1991.

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