martes, 18 de noviembre de 2014

Casa Fisher 1960-1967, Louis Isadore Kahn 1901-1974




Estudiante: David Alexander Diaz
Obra: Casa Fisher 1960-1967
Autor: Louis Isadore Kahn 1901-1974

ENTRE LA LUZ Y LA SOMBRA
La experiencia arquitectónica de Louis Isadore Kahn constituye un caso único en la historia de la arquitectura del siglo XX, pues Kahn no es solo la figura crucial en la transición de la arquitectura de los años 50, sino de todo el panorama internacional en su evolución de la tradición del movimiento moderno a la llamada situación postmoderna. “Alvarez, Tejada, Rua, & Santos, 2013”
La era moderna para mitad del siglo XX estaba empezando a caer, al querer imponer un estilo de vida en que el capital era el amo y señor, el ciudadano común pasaba a un segundo plano y sus necesidades se veían satisfechas en torno a su capacidad de generar ingresos, siendo dominados por inmensas organizaciones burocráticas que tienen el poder de controlar, y a menudo de destruir, las comunidades, los valores, la vida, ya lo diría Berman (1991) ser modernos es vivir una vida de paradoja y contradicciones, y la arquitectura por supuesto no fue ajena a esto, siendo en su momento participe del avance progresivo de la industrialización y la modernidad. La casa Fischer, a pesar de pertenecer al movimiento moderno, constituye  un gran paso a lo que serian las bases de una nueva arquitectura cada vez más racional y respetuosa del entorno, acompañada de continuos avances tecnológicos, nuevas fuentes de energía, así como una preocupación por preservar el medio ambiente.
Kahn revive a través de esta casa una de las condiciones que se perdieron tras la revolución industrial y las nuevas formas de vivir que surgieron como consecuencia de ella, y construye una estrecha relación con su entorno inmediato de manera horizontal, y con el cielo y la tierra de manera vertical por medio de la disposición de los materiales, haciendo comprender que la arquitectura no debe solo adaptarse al hombre, sino a la naturaleza y sentando aquí de manera simbólica una de la bases de la arquitectura sostenible. La naturaleza comprende la casa, la casa no se ve afectada por la naturaleza sino que se ve reforzada en su idea y su significado por ella.
En la casa se puede evidenciar como el arquitecto a pesar mostrarse en contra de algunos aspectos de la modernidad, recopila algunos de elementos de lenguaje moderno en ella; su obra puede dividirse en los siete elementos de Durand, y se puede ver como sigue una simplicidad, una casa compuesta por dos cubos en el sentido más literal, pero en ella no se encuentra simetría, ni una parte central importante, por lo que no sigue estrictamente los lineamientos de Durand de la revolución industrial. La obra del arquitecto se aparata del camino funcionalista marcado por la Bahuaus o el Internacional Style, y se relaciona con la búsqueda iniciada por Le Corbusier. La casa cumple de igual manera con los cinco puntos de la arquitectura moderna de Le Corbusier, pilotes, planta libre, ventana longitudinal, fachada libre y terraza jardín, pero no cumple de manera estricta con los lineamientos y omite la terraza jardín. En la casa se siguen las corrientes de la ruptura de caja cuyo precursor fue Frank Lloyd Wright, y del neoplasticismo, se sigue esta corriente en el aspecto más compositivo del mismo al observarse un juego compositivo con rectángulos de diferentes dimensiones y proporciones en las ventanas del edificio.
En la arquitectura moderna,  los mínimos funcionales permitieron normalizar cualquier vivienda, y este caso no sería la excepción, de hecho, la normalización y mecanización, ambas consecuencias de la revolución industrial, permitieron que este edificio fuese racional y económico. La casa Fisher es una vivienda residencial, por tanto, su mínimo funcional será el dormitorio, y será sobre éste que se proyectara por debajo y por encima de él, obteniendo así una serie de niveles de agregación conectados entre sí (mobiliario > habitación > vivienda  > edificio > entorno > ciudad).
En la obra de Kahn se manifiesta la influencia de ciertos episodios de la historia y de ciertos arquitectos que repercutieron en el que sería su concepto de diseño. En él, se desarrolla una afinidad electiva por la reinterpretación de situaciones que históricamente circundan entre el eclecticismo, el manierismo, el formalismo y la innovación tecnológica.  Cabe nombrar a uno de los arquitectos que influenciaron su labor profesional, Guadet, que le aporta la determinación y distinción entre espacios principales y secundarios. La vivienda consta de determinados habitáculos, que a su vez están divididos geométricamente en ambos cubos, unos contiene los espacios diurnos (salón y cocina) mientras el otro contiene los espacios nocturnos (dormitorios).
Kahn, a través de esta obra pudo desarrollar libremente varios de sus conceptos sobre el espacio y la arquitectura en general, se aparto de la arquitectura moderna tradicional y formulo un nuevo programa arquitectónico en base a otras concepciones. Para él, “las tres aspiraciones fundamentales del hombre son: el deseo de aprender, el de comunicarse y el de bienestar, y la voluntad del hombre se basa en esas tres aspiraciones” (Giurgola, 1980, pág. 35), esta ultima aspiración del hombre, la de bienestar, se convierte en uno de los ejes de desarrollo de la obra, logrando esto por medio de la orientación, la disposición de los elementos en fachada y de los elementos al interior de la casa,  Giurgola (1980) afirma que “las formas creadas por Kahn, acentúa la intimidad de los espacios interiores, aumentando el sentido de bienestar del hombre”(pág.53), la luz en la casa juega un papel fundamental siendo ella la que da carácter, sensibilidad y una identidad a cada uno de los espacios al interior de la obra; para Kahn, el espacio y la luz eran una misma cosa.
Hay cinco constantes que se repiten a lo largo de la obra de Kahn: la composición y la integridad del edificio, el respeto por los materiales, el módulo espacial como elemento básico cuya repetición determina la planta, la luz como factor constructivo y las relaciones entre las distintas partes arquitectónicas. Fue fiel a sus ideas, pensamientos y valores e hizo de ellos el sello de todas sus obras, “Kahn asumió todos los riesgos como artista y como arquitecto, marcando el fin de la obra de dos generaciones y sentando las bases para el futuro” (Giurgola, 1980, pág. 199).
Kahn percibió una nueva cultura, existente en estado primario y caracterizada por la búsqueda de nuevos valores y he ahí la importancia de su obra, pues fue a partir de este hecho que el construiría nuevos conceptos; a partir de este hecho la arquitectura tradicional moderna daría un paso atrás abriéndole paso a una arquitectura que intentaría enmendar los errores de la modernidad y se prestaría a entablar una relación más directa con el usuario, el entorno y la ciudad.











Bibliografía

Alvarez, B., Tejada, M., Rua, D., & Santos, M. (2014, 26 de Febrero). FISHER HOUSE, LOUIS KAHN. Obtenido de http://iala1213dg3.blogspot.com
Giurgola, R. (1980). Louis I. Kahn. Barcelona: Gustavo Gili S.A.
Kahn, N. (Dirección). (2003). Mi Arquitecto: EL viaje de un hijo [Película].
Frampton, Kenneth. (1993). Historia critica de la Arquitectura. Barcelona: Gustavo Gili S.A
Brownlee, David. (1997). Louis I. Kahn: en el ámbito de la arquitectura. Michigan: Universo Pub
Latour, Alessandra. (1991). Louis I. Kahn: escritos, conferencias y entrevistas. Madrid: El Croquis
Berman, Marshall. (1991). Todo lo sólido se desvanece en el aire. Madrid: siglo veintiuno editores S.A



Estudiante: David Alexander Diaz
Obra: Casa Fisher 1960-1967
Autor: Louis Isadore Kahn 1901-1974
Fecha: 16/06/2014

LO ESENCIAL ES LO NO-EXISTENTE
La arquitectura moderna para los años 50, parecía haberse quedado en un estado de parálisis; las bases que alguna vez dieron vida a aquellas obras realizadas por los maestros de la modernidad, parecían ya no tener validez, y por el contrario, comenzaban a ser duramente criticadas desde distintos sectores de la sociedad, pues las consecuencias de sus actos estaban comenzando a hacer mella entre las personas que constantemente veían confrontados sus valores, sus deseos e ideales. Con respecto a esto, Berman (1991) dirá que ser modernos es vivir una vida de paradoja y contradicciones. (1)

 


Es debido a esto que al principio de los años 50, existía la necesidad de que alguien pusiera un poco de orden entre los papeles confusos de la arquitectura tras aquella aventura moderna y su resultado involutivo del “Internacional Style”. Louis Kahn, le dio la espalda a este movimiento arquitectónico que prevalecía por ese entonces, porque creía que a la arquitectura modernista le faltaba monumentalidad y misterio, cualidades que en su obra halló con gran sabiduría. Louis Kahn evitó a propósito la apariencia ligera de los edificios al “Internacional Style”, que prevalecía en la época, y se distinguió más bien por la creación de edificios masivos, con estructuras sólidas de piedra y concreto.
Es aquí donde entra en escena Louis Isadore Kahn, y su figura como arquitecto profundamente reflexivo, sensible y filosófico no pasaría desapercibida por la sociedad, uno de sus contemporáneos, Isamu Noguchi se refirió a Kahn como “un filósofo entre arquitectos”, y otros lo calificaron como un “poeta de la luz”. “Louis Kahn es el protagonista de un vuelco decisivo en el modo de entender, pensar y hacer arquitectura” (Sabini, 1994, pág. 7)

Es de admirar su manera de entender la arquitectura se empeñó en buscar la luz natural y colarla en todas sus construcciones. Además, sus materiales predilectos fueron, sobre todos, el concreto, el ladrillo y la piedra, a los que trataba con benevolencia. Hay quienes dicen que se comunicaba con ellos. Fue un arquitecto que se hacía preguntas de esta naturaleza: ¿cómo se verá mi edificio cuando llueva? ¿Cómo se sentirá el cuarto si me siento en la esquina?
Su forma casi poética de referirse a todo aquello que involucra la profesión, y la interpretación de todo esto denota en sí mismo una transformación de fondo en el discurso en el que se basaría no solo la realización de su obra sino la de varios arquitectos que le seguirían los pasos al maestro Louis Isadore Kahn, es él incluso quien afirmara que: “La renovación continua de la arquitectura proviene de los cambios en los conceptos de espacio” (Latour, 2003, pág. 86)

Para analizar la trascendentalidad de la obra de Louis Kahn en la historia de la arquitectura, tomaré como tema de estudio la Casa Fisher, obra en la que pudo desarrollar gran parte de sus ideas en torno a la arquitectura. Empezaré por explicar que para Louis Kahn, la naturaleza de cualquier espacio estaba en el espíritu y la voluntad de existir de determinada manera, y por lo tanto el diseño debía cumplir estrictamente esa voluntad siendo la naturaleza el sustento de ‘el por qué’, el orden y la forma de ‘el qué’ y el diseño de ‘el cómo’ (Latour, 2003)
A través de esta obra, Louis Kahn pudo desarrollar sin ataduras, varios de sus conceptos sobre el espacio; se apartó de la arquitectura moderna tradicional y formulo un nuevo programa arquitectónico con base a otra manera de entender el mundo. Para él “las tres aspiraciones fundamentales del hombre son: el deseo de aprender, el de comunicarse y el de bienestar, y la voluntad del hombre se basa en esas tres aspiraciones” (Giurgola, 1980, pág. 35), y serán estas las que se conviertan en el eje conductor en el desarrollo de esta obra, por medio de la orientación, la disposición de los elementos en fachada y los elementos al interior de la casa.
Louis Kahn revive a través de esta casa, varios de las condiciones que debían tenerse en cuenta a la hora de su composición y realización, condiciones que se perdieron tras el paso de la arquitectura por la revolución industrial y las nuevas formas de vivir que surgieron como consecuencia de ella, y construye una estrecha relación entre su entorno inmediato de manera horizontal y de manera vertical con el cielo y la tierra, por medio de la disposición de los materiales, haciéndonos comprender que la arquitectura no debe solo adaptarse al hombre, sino a la naturaleza, y sentando aquí una de la bases de la arquitectura sostenible. Podemos entonces entrever que la naturaleza es capaz de comprende la casa, y la casa no se ve afectada por la naturaleza sino que se ve reforzada en su idea y su significado por ella. (2)
 

(2) Casa Fisher, consultada el 6 de mayo en la dirección
http://p5.storage.canalblog.com/52/05/690708/60528419.jpg
 
 
La casa consta de determinado número de habitáculos, que a su vez están divididos geométricamente en ambos cubos, unos contienen espacios diurnos (salón y cocina) mientras el otro contiene espacios nocturnos (habitaciones). La casa Fisher al ser una vivienda, su mínimo funcional será la habitación, y será sobre éste que se proyectara por debajo y por encima de él, una serie de niveles de agregación conectados entre sí, los cuales son: 1) mobiliario, 2) habitación, 3) casa, 4) edificio, 5) entorno y 6) ciudad; analizaré las reflexiones del arquitecto Louis Kahn en torno a algunos de ellos.
Louis Kahn afirma que:
La habitación es el comienzo de la arquitectura, es el lugar de la mente, Cuando estamos en una habitación, en una sala con sus dimensiones, es su estructura y su luz, reaccionamos a su carácter, su aura espiritual, reconociendo que cualquier cosa que el hombre se propone y crea se transforma en vida. (Latour, 2003, pág. 274)
Para Louis Kahn, la habitación representaba un mundo dentro de otro mundo, y ese mundo al ser nuestro, es capaz de ofrecernos una medida de nosotros mismos (Latour, 2003). En este sentido, el mobiliario en esta obra del arquitecto es aquello que nos permite identificar esa medida, es el elemento que vincula nuestro mundo interior con el mundo exterior, es aquel medio por el cual somos capaces de sentirnos seguros y refugiados al interior de nuestro mundo (3), dirá Giurgola (1980)“Las formas creadas por Kahn, acentúan la intimidad de los espacios interiores, aumentando el sentido de bienestar del hombre (pág. 53). Es aquello que le da carácter a la espacialidad de la habitación y evoca ese sentido de monumentalidad tan característico en las obras del arquitecto al colocarnos como los observadores y protagonistas de la magnificencia del ineludible encuentro entre el adentro y el afuera y viceversa; algo que hoy en día dejaríamos en un segundo plano y consideraríamos ajeno a la concepción de una habitación, para Louis Kahn no era nada menos que el medio que permitía establecer el contacto entre lo que consideramos inexistente, y que se hace tangible frente a nosotros. En ese sentido, es el contenido intangible de la forma arquitectónica lo que verdaderamente impulsa la arquitectura de Louis Kahn, no solo en esta casa si no en todas sus obras en general puesto que para él, el espacio contenido era más esencial que la masa sensible de que se rodea (Van de Ven, 1981).





(3) Habitación, Casa Fisher, consultada el 6 de mayo en la dirección:
http://tartle.net/images/800x1300/14/01/v-spalnyh-komnatah-podokonniki-prevrasheny-v-prakt.jpg
 
 



Louis Kahn dista en algunos casos de los impuestos por la arquitectura moderna, en esta obra recopila algunos elementos del leguaje moderno, como los son los de Durand en los que dice que las obras arquitectónicas podían reducirse a elementos mínimos. Las obras arquitectónica pues, están compuestas por cajas y estas, están formadas por  siete elementos: cuatro dan forma a la caja y son el suelo, techo, muro y columna; los otros tres permite la comunicación entre cajas o con el exterior y son las puertas, ventanas y escaleras. En esta obra de Kahn podemos ver como su casa se puede dividir  en los siete elementos de Durand. Y podemos ver como sigue una simplicidad: Una casa compuesta por dos cubos.  Pero no encontramos simetría ni una parte central importante, por lo que no sigue estrictamente los planteamientos de Durand de la revolución industrial.
Cabe resaltar en este punto que las ventanas y puertas en esta obra de Louis Kahn, a mi parecer, representaban línea fronteriza que daba continuidad al espacio, puesto que abrimos puertas y ventanas en las paredes de una casa, y es por estos espacios vacios que podemos utilizarla, , y puesto que existe espacio a ambos lados de la pared y, normalmente esta línea fronteriza queda anulada en alguna parte, le separación y el nexo se presentan de modo simultaneo, “así, pues, de un lado hallamos beneficio en la existencia, de otro, en la no- existencia” (Van de Ven, 1981, pág. 21). Esta noción dual puede ser interpretada de varios modos. O bien la pared es la verdadera y autentica expresión de la función interior, o bien tiene dos rostros, interior y exterior.
En la casa también hallamos los cinco putos de la arquitectura moderna de Le Corbusier: pilotes, planta libre, ventana longitudinal, fachada libre, pero en este caso no cumple de manera estricta con los lineamientos y omite el último punto (terraza jardín). Podemos hallar adscrita a ella corrientes como la ruptura de caja, cuyo precursor fue nada menos que Frank Lloyd Wright, y del neoplasticismo, en el aspecto más compositivo del mismo, al observarse un juego compositivo con rectángulos de diferentes dimensiones y proporciones en las ventanas del edificio.
Podríamos decir entonces que en esta casa, en primer lugar, el espacio es el resultado de un ensamblaje tectónico, en segundo lugar la forma estereotómica que engloba el espacio al estar pensado de adentro hacia afuera, y finalmente, los espacios transicionales que establecen el nexo entre el mundo interior y el exterior (ventanas y puertas). (4)

(4) Sala de estar, Casa Fisher, consultada el 6 de mayo en la dirección:
http://1.bp.blogspot.com/-OPOZUMrS34s/Uwwgn85xMzI/AAAAAAAAAVw/GB-PiGUktGQ/s1600/Casa+Fisher,+Casta%C3%B1eda+Guti%C3%A9rrez,+Umbral+de+acceso.jpg
 







Louis Kahn a través de esta y muchas de sus obras, manifiesta la influencia de ciertos episodios de la historia y de ciertos arquitectos que repercutieron en el que sería su concepto de diseño. Fue capaz de refundar las bases de la arquitectura en el interior de su propio campo disciplinario, retomando, reinterpretando y añadiendo nuevos conceptos al elaborado discurso que le permitía diseñar tan icónicos espacios dedicados a la contemplación de la naturalización del ser humano y la humanización de la naturaleza, dirá Giurgola (1980)“Su obra arquitectónica demuestra una búsqueda constante de la verdadera esencia de la arquitectura…revelando su preocupación por encontrar sus orígenes y sus valores más profundos” (pág. 13)
Louis Kahn fue capaz de percibir en la sociedad una nueva cultura, existente en estado primario y caracterizado por la búsqueda de nuevos valores, y lanzarse a la búsqueda de ellos. Dirán Álvarez, Tejada, Rúa & Santos (2013):
Kahn constituye un caso único en la historia de la arquitectura del siglo XX, pues Kahn no es solo la figura crucial en la transición de la arquitectura de los años 50, sino de todo el panorama internacional en su evolución de la tradición del movimiento moderno, a la llamada situación post-moderna.
Sus trabajos, en general, fueron aclamados por la crítica, señalándolo como uno de los más importantes arquitectos de nuestra era. De hecho, Louis Kahn influyó en las siguientes generaciones de arquitectos y no sólo en las aulas, como maestro de muchos de ellos, sino por sus inspiradas creaciones y reflexiones acerca de las mismas, que dieron tanto de qué hablar.(5)














(5)Louis Isadore Kahn, consultada el 06 de Mayo en la dirección
http://www.demeuresdunord-leblog.com/wp-content/uploads/2014/04/Louis_Kahn_Portrait.jpg
 
 

 


Bibliografía


Alvarez, B., Tejada, M., Rua, D., & Santos, M. (2014, 26 de Marzo). FISHER HOUSE, LOUIS KAHN. Obtenido de http://iala1213dg3.blogspot.com
Berman, M. (1991). Todo lo solido se desvanece en el aire. Madrid: Siglo veintiuno editores S.A.
Brownlee, D. (1997). Louis I. Kahn: en el ámbito de la arquitectura. Michigan: Universo Pub.
Frampton, K. (1993). Historia critica de la Arquitectura. Barcelona: Gustavo Gili S.A.
Giurgola, R. (1980). Louis I. Kahn. Barcelona: Gustavo Gili S.A.
Kahn, N. (Dirección). (2003). Mi Arquitecto: EL viaje de un hijo [Película].
Latour, A. (2003). Louis I. Kahn: escritos, conferencias y entrevistas. Madrid: El Croquis.
Sabini, M. (1994). Louis I. Kahn: selección e introducción. Barceloona: Editores de Serbal.
Van de Ven, C. (1981). El espacio en la Arquitectura. Madrid: Cátedra.



Estudiante: David Alexander Diaz
Obra: Casa Fisher 1960-1967
Autor: Louis Isadore Kahn 1901-1974
Fecha: 09/05/2014

LO ESENCIAL ES LO NO-EXISTENTE
La arquitectura moderna para los años 50, parecía haberse quedado en un estado de parálisis; las bases que alguna vez dieron vida a aquellas obras realizadas por los maestros de la modernidad, parecían ya no tener validez, y por el contrario, comenzaban a ser duramente criticadas desde distintos sectores de la sociedad, pues las consecuencias de sus actos estaban comenzando a hacer mella entre las personas que constantemente veían confrontados sus valores, sus deseos e ideales, con respecto a esto, Berman (1991) dirá que ser modernos es vivir una vida de paradoja y contradicciones.





a ciudad Moderna, consultada el 06 de Mayo en la dirección http://4.bp.blogspot.com/_RzlA4jeAROQ/TO2AKXruXVI/AAAAAAAAAD4/4DWsxLOFlZg/s320/t628589a1.jpg
 
 


Es debido a esto que al principio de los años 50, existía la necesidad de que alguien pusiera un poco de orden entre los papeles confusos de la arquitectura tras aquella aventura moderna y su resultado involutivo del Internacional Style. Es aquí donde entra en escena Louis Isadore Kahn, y su figura como arquitecto profundamente reflexivo, sensible y filosófico no pasaría desapercibida por la sociedad, “Louis Kahn es el protagonista de un vuelco decisivo en el modo de entender, pensar y hacer arquitectura” (Sabini, 1994, pág. 7)
Es de admirar su manera de entender la arquitectura, su forma casi poética de referirse a todo aquello que involucra la profesión, y la interpretación de todo esto denota en sí mismo una transformación de fondo en el discurso en el que se basaría no solo la realización de su obra sino la de varios arquitectos que le seguirían los pasos al maestro Louis Isadore Kahn, es incluso él quien afirmara que: “La renovación continua de la arquitectura proviene de los cambiaos en los conceptos de espacio” (Latour, 2003, pág. 86)
Para analizar la trascendentalidad de la obra de Louis Kahn en la historia de la arquitectura, tomaré como tema de estudio la Casa Fisher, obra en la que pudo desarrollar gran parte de sus ideas en torno a la arquitectura. Empezaré por explicar que para Louis Kahn, la naturaleza de cualquier espacio estaba en el espíritu y la voluntad de existir de determinada manera, y por lo tanto el diseño debía cumplir estrictamente esa voluntad siendo la naturaleza el sustento de ‘el por qué’, el orden y la forma de ‘el qué’ y el diseño de ‘el cómo’ (Latour, 2003)
A través de esta obra, Louis Kahn pudo desarrollar sin ataduras, varios de sus conceptos sobre el espacio, se apartó de la arquitectura moderna tradicional y formulo un nuevo programa arquitectónico con base a otra manera de entender el mundo. Para él “las tres aspiraciones fundamentales del hombre son: el deseo de aprender, el de comunicarse y el de bienestar, y la voluntad del hombre se basa en esas tres aspiraciones” (Giurgola, 1980, pág. 35), y serán estas las que se conviertan en el eje conductor en el desarrollo de esta obra, por medio de la orientación, la disposición de los elementos en fachada y los elementos al interior de la casa.
Louis Kahn revive a través de esta casa, varios de las condiciones que debían tenerse en cuenta a la hora de su composición y realización, condiciones que se perdieron tras el paso de la arquitectura por la revolución industrial y las nuevas formas de vivir que surgieron como consecuencia de ella, y construye una estrecha relación entre su entorno inmediato de manera horizontal y de manera vertical con el cielo y la tierra, por medio de la disposición de los materiales, haciéndonos comprender que la arquitectura no debe solo adaptarse al hombre, sino a la naturaleza, y sentando aquí una de la bases de la arquitectura sostenible.
En la arquitectura moderna, los mínimos funcionales permitieron normalizar la vivienda, y en esta obra no sería a excepción, de hecho, la normalización y la mecanización, ambas consecuencias de la revolución industrial, permitieron que la ejecución del proyecto fuese racional y económica.
La casa consta de determinado número de habitáculos, que a su vez están divididos geométricamente en ambos cubos, unos contienen espacios diurnos (salón y cocina) mientras el otro contiene espacios nocturnos (habitaciones). La casa Fisher al ser una vivienda, su mínimo funcional será la habitación, y será sobre éste que se proyectara por debajo y por encima de él, una serie de niveles de agregación conectados entre sí, los cuales son: 1) mobiliario, 2) habitación, 3) casa, 4) edificio, 5) entorno y 6) ciudad; analizaré las reflexiones del arquitecto Louis Kahn en torno a algunos de ellos.
Louis Kahn afirma que:
La habitación es el comienzo de la arquitectura, es el lugar de la mente, Cuando estamos en una habitación, en una sala con sus dimensiones, es su estructura y su luz, reaccionamos a su carácter, su aura espiritual, reconociendo que cualquier cosa que el hombre se propone y crea se transforma en vida. (Latour, 2003, pág. 274)
Para Louis Kahn, la habitación representaba un mundo dentro de otro mundo, y ese mundo es nuestro y es capaz de ofrecernos una medida de nosotros mismos (Latour, 2003). En este sentido, el mobiliario en esta obra del arquitecto es aquello que nos permite identificar esa medida, es el elemento que vincula nuestro mundo interior con el mundo exterior, es aquel medio por el cual somos capaces de sentirnos seguros y refugiados al interior de nuestro mundo, dirá Giurgola (1980)“Las formas creadas por Kahn, acentúan la intimidad de los espacios interiores, aumentando el sentido de bienestar del hombre (pág. 53). Es aquello que le da carácter a la espacialidad de la habitación y evoca ese sentido de monumentalidad tan característico en las obras del arquitecto al colocarnos como los observadores y protagonistas de la magnificencia del ineludible encuentro entre el adentro y el afuera y viceversa; algo que hoy en día dejaríamos en un segundo plano y consideraríamos ajeno a la concepción de una habitación, para Louis Kahn no era nada menos que el medio que permitía establecer el contacto entre lo que consideramos inexistente, y que se hace tangible frente a nosotros.
Louis Kahn dista en algunos casos de los impuestos por la arquitectura moderna, en esta obra recopila algunos elementos del leguaje moderno, como los son los de Durand en los que dice que las obras arquitectónicas podían reducirse a elementos mínimos. Están compuestas por cajas y estas, están formadas por  siete elementos: cuatro dan forma a la caja y son el suelo, techo, muro y columna; los otros tres permite la comunicación entre cajas o con el exterior y son las puertas, ventanas y escaleras. En esta obra de Kahn podemos ver como su casa se puede dividir  en los siete elementos de Durand. Y podemos ver como sigue una simplicidad: Una casa compuesta por dos cubos.  Pero no encontramos simetría ni una parte central importante, por lo que no sigue estrictamente los planteamientos de Durand de la revolución industrial.
En la casa también hallamos los cinco putos de la arquitectura moderna de Le Corbusier: pilotes, planta libre, ventana longitudinal, fachada libre, pero en este caso no cumple de manera estricta con los lineamientos y omite el último punto (terraza jardín). Podemos hallar adscrita a ella corrientes como la ruptura de caja, cuyo precursor fue nada menos que Frank Lloyd Wright, y del neoplasticismo, en el aspecto más compositivo del mismo, al observarse un juego compositivo con rectángulos de diferentes dimensiones y proporciones en las ventanas del edificio.
Louis Kahn a través de esta y muchas obras más, fue capaz de refundar las bases de la arquitectura en el interior de su propio campo disciplinario, retomando, reinterpretando y añadiendo nuevos conceptos al elaborado discurso que le permitía diseñar tan icónicos espacios dedicados a la contemplación de la naturalización del ser humano y la humanización de la naturaleza, dirá Giurgola (1980)“Su obra arquitectónica demuestra una búsqueda constante de la verdadera esencia de la arquitectura…revelando su preocupación por encontrar sus orígenes y sus valores más profundos” (pág. 13)
Louis Kahn fue capaz de percibir en la sociedad una nueva cultura, existente en estado primario y caracterizado por la búsqueda de nuevos valores, y lanzarse a la búsqueda de ellos. Dirán Álvarez, Tejada, Rúa & Santos (2013):
Kahn constituye un caso único en la historia de la arquitectura del siglo XX, pues Kahn no es solo la figura crucial en la transición de la arquitectura de los años 50, sino de todo el panorama internacional en su evolución de la tradición del movimiento moderno, a la llamada situación post-moderna.













 


Louis Isadore Kahn, consultada el 06 de Mayo en la dirección
http://www.demeuresdunord-leblog.com/wp-content/uploads/2014/04/Louis_Kahn_Portrait.jpg
 

Bibliografía


Alvarez, B., Tejada, M., Rua, D., & Santos, M. (2014, 26 de Marzo). FISHER HOUSE, LOUIS KAHN. Obtenido de http://iala1213dg3.blogspot.com
Berman, M. (1991). Todo lo solido se desvanece en el aire. Madrid: Siglo Veintiuno Editores S.A.
Brownlee, D. (1997). Louis I. Kahn: en el ámbito de la arquitectura. Michigan: Universo Pub.
Giurgola, R. (1980). Louis I. Kahn. Barcelona: Gustavo Gili S.A.
Kahn, N. (Dirección). (2003). Mi Arquitecto: EL viaje de un hijo [Película].
Latour, A. (2003). Louis I. Kahn: escritos, conferencias y entrevistas. Madrid: El Croquis.
Sabini, M. (1994). Louis I. Kahn: selección e introducción. Barcelona: Editores de Serbal.
 Van de Ven, C. (1981). El espacio en la Arquitectura. Madrid: Cátedra.

 

 



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