miércoles, 19 de noviembre de 2014

Casa Clark. Orange, Connecticut (EE.UU.) (1949 -1951) Marcel Lajos Breuer.




Daniel Santiago Becerra Ramos.        COD: 25061574
18 de Junio del 2014
Casa Clark en Orange, Connecticut (EE.UU.) Construida entre los años 1949 y 1951 por el arquitecto y diseñador industrial húngaro Marcel Lajos  Breuer (1902- 1981).


Arquitectura Nuclear


Es necesario hacer una contextualización para poder entender de dónde y por qué surgen los cambios que diferencian drásticamente a la Arquitectura Moderna de lo que anteriormente se conocía como arquitectura; esto también le sucede a la Casa Clark, la cual surge a raíz de múltiples causas históricas pertenecientes a la vida y obra de su arquitecto. Marcel Breuer fue arquitecto y diseñador estadounidense, de origen húngaro y de creencia Judía. Tras una corta estancia en Viena, cuando tenía dieciocho años, se marchó a Alemania para estudiar en la Bauhaus, cinco años más tarde diseñó la primera silla tubular en acero y cuero, además de otros objetos de uso doméstico para la Bauhaus, siendo ésta muy reconocida por ser la primera que utilizaba el acero de una manera flexible y a la vez rígida para su estructura en una sola pieza, además es una muestra del nuevo desarrollo en materiales para la construcción que caracterizan al Movimiento Moderno. Tiempo después accedió a la docencia en la prestigiosa escuela alemana fundada por Walter Gropius, la Bauhaus que ahora estaría ubicada en la ciudad de Weimar. Cuando Hitler alcanzó la presidencia de la República tuvo que emigrar al Reino Unido y de allí a Estados Unidos, donde desarrolló la faceta más creativa y original de su carrera. En 1937 inició su carrera como arquitecto, y hasta 1941 colaboró con Gropius en el mismo año que se inicia la construcción de la casa, que había sido su maestro en la Bauhaus y ejercía como profesor de arquitectura en la Universidad de Harvard. Entre 1953 y 1958 construyó el edificio de la Unesco en París, en colaboración con Nervi y Zehrfuss, y el Centro de Arte Dramático del Sarah Lawrence College, entre otros.
Si bien la vida de Breuer fue de continuos cambios y tuvo procesos catedráticos muy buenos, en la historia de la arquitectura es bueno enfatizar el contexto histórico que influencia a cada uno de los arquitectos, este es el entorno para que la arquitectura dé a conocer sus cambios a través de la historia, es por eso que las movilizaciones de Breuer no son al azar, la Segunda Guerra Mundial da un punto de partida, un incidente de tal magnitud no solo remueve masas políticas, también ejerce una influencia fundamental para el progreso del conocimiento y la ciencia.
La guerra marcó como ningún otro acontecimiento la década de los 40’s  y el siglo XX en general. La Casa Clark está situada aquí temporalmente. Al igual que en 1914, la guerra se extendió a diversos continentes, sin embargo este conflicto fue mucho más sangriento y modificó el mundo de una manera más radical. En 1945, al final de la guerra, Alemania había sufrido enormes pérdidas humanas y materiales, al igual que Japón, este hecho también dejó a muchos inmigrantes en busca de la supervivencia y la mejora en su calidad de vida, el nuevo papel de la Arquitectura y junto con los estudios urbanos es responder a estas necesidades.



Si bien Alemania sufrió la mayor cantidad de bajas militares, fue la URSS la que sufrió el mayor número de bajas civiles. América no fue escenario de enfrentamientos significativos y los estados latinoamericanos estuvieron al margen de la confrontación, aun cuando de manera oficial apoyaron la causa de los aliados. EEUU y la URSS se convirtieron en las nuevas y únicas potencias del mundo. Todas las demás antiguas potencias pasaron a un segundo nivel. La Sociedad de Naciones fue reemplazada por la ONU, que a diferencia de la anterior tuvo su sede en Nueva York y no en Europa.
La llegada de Hitler al poder en 1933 y el cierre de la Bauhaus provocaron la salida del país de numerosos arquitectos, creadores y diseñadores que habrían de difundir los principios de este movimiento a otros países. En Estados Unidos comenzó a generalizarse la denominación International Style tras la exposición de Arquitectura Moderna celebrada en 1932 en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
Ya que era EEUU  un país en crecimiento y renovación después de los procesos de la guerra con una fuerza política reconocida por otros países, es aquí donde los principios de la arquitectura moderna toman partido y desarrolla un progreso evolutivo. En el caso de la Casa Clark y su arquitecto, es importante revisar su biografía en el momento en que es exiliado de su país natal a causa de su herencia judía y postreramente de la guerra que devastó gran parte de Europa y algunos países de Asia. Apropósito, esto permitió que los nuevos procesos de construcción y el pensamiento arquitectónico se arriesgaran con nuevas teorías para dar una solución a todos estos acontecimientos y necesidades de vivienda de la época.
La arquitectura respondía de manera instantánea a todos estos acontecimientos, el Movimiento Moderno que había dado sus primeros pasos en las décadas de comienzos del siglo XX, creando una ruptura con la tradicional configuración de espacios, formas compositivas y estéticas; era el principal actor en la arquitectura de la guerra devastadora, agresiva y con ínfulas de renovación después del caos.
Breuer aprovecha todo su despliegue académico en las nuevas formas de ver el mundo luego de las consecuencias que ha dejado la guerra, la búsqueda del espacio y la liberación entre ellos hace que él junto con sus estudiantes de Harvard hagan avances considerables para la arquitectura moderna, generando ejercicios ideales en Estados Unidos y en algunas zonas de Europa y próximamente en Latino América.
Básicamente muestran la luz como partícipe y conector directo desde un espacio a otro, siendo un mismo rayo de luz en una hora adecuada para la familia que trabaja en el sector obrero que busca la reunión familiar en horas de la tarde, el que desde la salsa cruce por el pasillo e indique las habitaciones que se hacer privadas con el desplazamiento de planos sobre una superficie homogénea que gira entorno a un patio.
La casa Clark fue diseñada en la década de los 40’s en un pequeño pueblo llamado Orange ubicado en el condado de New Haven en el estado de Connecticut, está envuelta por el auge de la nueva noción de casa espaciada en el terreno con grandes zonas verdes característica de los suburbios estadounidense, pero esta casa aprovecha  su terreno para conseguir sutilmente dos niveles que le darán el gran empujón a la arquitectura moderna y es ahí cuando entra Breuer con la separación de usos y espacios que más adelántate será categorizado como una casa bi-nuclear, la casa juega con su entorno y aprovecha cualidades constructivas para dar una espacialidad conectada directamente con el exterior pero que en su interior deja muy bien marcada la diferencia de uso en los espacios que se conectan visualmente.



El recurso tipológico muy bien empleado por el arquitecto es el patio y el pasillo que además de combinar dos tipos de casas, la de patio y la casa para observar, conecta el entorno y lo involucra directamente con lo que sucede en su interior, la naturaleza invade pero es el arquitecto quien amablemente la orienta para darle su lugar en la vivienda. Este patio le sirve a la casa de espacio de transición entre lo público y lo privado de un modo suave que mantiene la misma armonía de la casa, al ser tan liviana con la particularidad de dialogar perfectamente con su entorno. Sin embargo esta casa evidencia una de las características del movimiento moderno, la separación de usos en el espacio, teniendo las edificaciones flotando en áreas verdes y en una distancia mayor las circulaciones urbanas.
La casa descansa sobre una pendiente. El clima es frío y hostil propio de una estepa. El arquitecto responde a esto con la apertura de planos en la zona sur, dando unos grandes ventanales de piso a techo o placa que permite el calentamiento apropiado de la casa en la zona social además porque la vegetación está distanciada de la casa permitiendo una constante visual del espacio exterior; con respecto a la pendiente esta permite que la casa este dada en dos niveles, levemente incrustada en la pendiente, la planta baja contiene un componente de uso y la superior otro. Estructuralmente la idea  funciona ya que al tener tan grandes ventanales es necesario que la placa superior esté bien apoyada, esto se logra al desplazar los planos de otros en sentido contrario y algunos encuentran un punto que los rigidiza, es un juego de fichas muy bien armado que permite en su interior la separación de espacios y a la vez de los conocidos núcleos, siendo una casa bi-nuclear.
La casa tiene un patio que la articula visualmente en el nivel superior, pero como ya se ha mencionado es una herramienta para marcar la diferencia de un espacio al otro, el juego de la luz también es un factor importante, aquí es ésta la que marca y direcciona las tensiones en el espacio, es aquella que se conduce a través de un muro sólido y macizo o por el contrario se estrella con este indicando que es el final del camino.
Esta casa es familiar, pero en contraste con la antigua arquitectura (entiéndase antigua a lo construido antes del Movimiento Moderno), que construía edificios muy cerrados en su fachada en respuesta a las inclemencias del clima, dejando a las familias subordinadas a crear las relaciones de hábitat en su interior de manera muy hermética, la casa gracias a la gentileza de los nuevos materiales producidos industrialmente en la casa permiten la apertura de vanos de manera tal que conduce a la familia a la relación con su entorno, exteriorizando las practicas humanas de una casa tradicional sin olvidar la separación ya heredada por el Movimiento moderno y haciendo un llamado la naturaleza del ser humano. Recordando así que para la época de guerra lo fundamental es la conservación de la familia sólida en una sociedad destinada a la producción en masa y la repetición de módulos habitacionales.
Breuer da distintas conferencias en Europa[1] en las cuales habla sobre los procesos de la modernidad y de sus avances en el arte como diseñador, según él, la arquitectura moderna no condena a la antigüedad, por el contrario argumenta que admira las civilizaciones antiguas para descubrir el espíritu de las edificaciones. (Breuer, 1963, p.258). A partir de esta interpretación se pueden identificar rasgos característicos en su arquitectura como lo fue el uso del material al natural lo que más a delante sería conocido como el Brutalismo que se identifica fácilmente. Otros temas abordados en estas múltiples conferencias que también se dieron en América se enfocan en cómo debería ser la enseñanza del arte y siendo un tema tan subjetivo y variable para la época el argumenta que el arte no tiene una sola acepción y que también sus significados transcienden y saltan en el tiempo y en el contexto, así pues dirá él que no se puede enseñar algo que no está definido y cuando se cree que está comprendido de repente se resbala y hay una nueva variación del arte[2]. Más adelante dirá con severidad que en la arquitectura al igual que en el arte es más fácil crea una obra brillante y que desconfía de esta ya que el autor despliega todo su listado de conocimiento en el proyecto mientras que si se trata de la búsqueda de los principios fundamentales habrá que autodestruir las teorías ya estudiadas y adoptar otras, en conclusión la obra brillante junto con el ¨gusto¨ no van más allá de lo estético y ahí se quedarán, mientras que la búsqueda de algo más profundo va a trascender. (Breuer, 1963, p.259).
Este tipo de apreciaciones generan gran controversia, pero después de todo un proceso de análisis y revisión que él dedica al arte y a la arquitectura empieza a desarrollar un tipo de vivienda que surge por su contexto y no es algo impuesto que requiera adecuarse a su entorno, la casa bi- nuclear.
El argumento del arquitecto Breuer se basa en las personas que viven ahora después de la guerra y sus generaciones futuras disfrutan de grandes avances tecnológicos que permiten unas comodidades en pro de la mejora en la calidad de vida, todos estos equipos empleados en guerra ahora son adecuados para el hogar; pero así mismo la casa ya no tendrá tiempo de ocupación requerido, el ser humano trabajará 3 a 4 días y el resto del tiempo buscara en su casa como un refugio y otras actividades se darán en la casa así que la casa debe dar cuenta de ello.[3]
Con este fin se construyen dos zonas separadas que se comunican por un vestíbulo, que a su vez le sirve al vestíbulo de entrada, una de las partes está destinada a vivir,   comer, hacer deporte, jugar, cuidar el jardín, recibir las visitas, oír la radio y todas estas actividades de denominación social.
La otra parte de la casa se va a encargar de los espacios y actividades más privadas, es un ala separada y está destinada a la concentración de las actividades privadas, al trabajo y al sueño. Los dormitorios están proyectados y dimensionados de manera que puedan ser utilizados como cuartos de trabajo privados, entre una y otra zona, un patio con flores y plantas este comunica con el living y el vestíbulo. La división exterior se hace de acuerdo con la utilidad específica de cada zona: la entrada y el aparcamiento están separados del patio de servicios y de las demás actividades de la casa. El patio de las plantas constituye el espacio dominante en la entrada de la casa, detrás del  comedor hay una tercera zona exterior destinada a juegos, jardinería comidas al aire libre. La cuarta zona entre la cocina y el garaje, accesible desde la zona del jardín principal, es el patio de trabajos domésticos a dos pasos de la máquina de lavar y de la puerta de la cocina. Las aberturas las puertas y las ventanas acristaladas están dispuestas de modo que no solo se disfrute de la más amplia visión sino también impida la vista da los eventuales curiosos, también están pensadas en función del clima, lo justo para recibir el sol en invierno y evitarlo en verano. (Breuer, 1963, p.260).
Toda ésta configuración de espacios está resuelta en dos volúmenes sobrepuestos y desplazados uno del otro sobre el mismo eje, Breuer la hace ver muy sencilla esta configuración de planos, pero en términos formales tiene un trasfondo argumentado y sustentado por su experiencia adquirida en tantos proyectos, tanto en la Bauhaus como en Harvard.
Los proyectos realizados en su trayectoria de vida no solo fueron casas, esta fue una herramienta de exploración de sus punto de vista y de lo que él quería mostrar como un cambio importante a la arquitectura, proyectos como la Iglesia de San Francisco de Sales, Muskegon, Michigan, 1961. (Breuer, 1963, p.56) es una muestra del Brutalismo, una vanguardia que él trabajo en muchos otros, combinado geometrías puras pero desde otro ángulo y manipulando el concreto de una manera muy plástica sin perder el rigor que lo caracteriza, controlando sutilmente la forma y creando espacios monumentales con el material puro.
Breuer hace parte del Primer Simposio Interamericano de Arquitectura hecho en Bogotá, es un poco prematuro para hablar de sus avances teóricos con la ventaja de que algunos fueron construidos, ya que el simposio se realiza en el año 1959, pero el tema que trabaja aquí es  sobre arquitectura regional, que para su época era relativamente nuevo, él hace un introducción del término regional como un complemento a otros términos empleados para caracterizar la procedencia de creaciones artísticas y ubicarlas espacialmente, dice “la palabra regional se refiere a las exigencias – exigencias humanas- cuya satisfacción requiere, natural y sensiblemente soluciones arquitectónicas, dadas las diferencias que se presentan en las distintas regiones del mundo. No se refiere obligatoriamente a formas locales: el arquitecto actual trabaja sin apriorismos formales. Los métodos que utiliza son el análisis, la síntesis, la invención y el experimento. Su impulso creador no se satisface únicamente con el refinamiento. Su curiosidad busca y rebusca la esencia de los problemas.”[4] Breuer analiza desde los puntos más básicos de los principios de la arquitecturas y de las necesidades fundamentales que debe cubrir, ahora bien, el contexto y  las características artísticas y culturales que adquiere la arquitectura hace un contraste con todo el Movimiento Modernos que homogeniza la arquitectura descuidando un poco la importancia de lo regional como  lo menciona Breuer. Creo que este es uno de los factores que deteriora rápidamente todos los procesos teóricos del movimiento, y la razón esta ligada a la formación personal de los seres que ocupan esa arquitectura, que muchos la llamarán impropia  y sin conexión con elementos subjetivos del ser humano.
En la historia de la arquitectura se evidencias los cambios cíclicos en términos técnicos y teóricos pero siempre haciéndose la misma pregunta de cómo resguardar a los seres humanos, y desde un tiempo más reciente procurando un mejor nivel de vida en condiciones ideales. Sin embargo la historia se puede tener un papel compartido de situaciones en el pasado similares a las que se dan hoy en día, es un llamado a la revisar la historia de una manera analítica, con el fin de no cometer los mismos errores.


Bibliografía
·         Breuer, M. L. (1963). Buildings and Proyects. Barcelona, España: Gustavo Gili.
·         Biografía Marcel Breuerhttp://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/breuer.htm
·         Ann Lee Morgan and Colin Naylor, Editors. Contemporary Architects, 2nd Edition, Chicago: Saint James Press, 1987, pp. 127-128.http://www.marcelbreuer.org/Works.html





[1] En ocasión del simposio sobre el tema: <¿Qué ocurre en la arquitectura moderna? Sobre la arquitectura humana. Museum of Modern Art, febrero de 1948.
[2] Conferencia en la universidad de Yale, 1948. EE.UU.
[3] Conferencia <California Arts and Arquitectura>, diciembre de 1943.
[4] Contestación a las preguntas hechas en ocasión del Primer Simposio Interamericano de Arquitectura. Bogotá, 1959


Imagenes


 Marcel Lajos Breuer (21 de mayo de 1902 en Pécs, Hungría - 1 de julio de 1981 en Nueva York, Estados Unidos)

 casa para los maestrtos
 fachada Casa Clark

 Interior Casa Clark

 Silla wassily diseñada en 1925

Marcel Breuer, detalle de ventana, whitney museum of american art. 1930.

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